Rodney Smith combinó una formación humanística (con estudios en literatura y religión) con una sensibilidad artística refinada, lo que le permitió construir una visión fotográfica única: imágenes cargadas de humor visual, ironía, perfección formal y una elegante ambigüedad que remite al surrealismo clásico.
Su obra ha sido comparada con la de artistas surrealistas y del simbolismo visual, destacando por su capacidad de transformar espacios, cuerpos y objetos comunes en metáforas visuales que dialogan con lo onírico, lo misterioso y lo poético.